Personas con discapacidad. Sensibilizar y educar

A punto de clausurarse los Juegos Paralímpicos de Paris 2024, el documental Ni distintos ni diferentes: Campeones (2018) es una fantástica oportunidad para educar y sensibilizar a estudiantes desde E.S.O. a Bachillerato acerca de las personas con discapacidad. Si en el artículo Educar en empatía, en sensibilidad, en respeto se insistía en este blog en la importancia de un sistema educativo centrado no sólo en adquirir conocimientos sino también en la sensibilización, este documental se centra en las situaciones reales de los actores, personas con discapacidad también, que dan vida a los personajes de un entretenido filme, Campeones (2018).
1. Campeones. La película
Este premiado largometraje de ficción fue dirigido en 2018 por Javier Fesser y protagonizado por Javier Gutiérrez, Jesús Vidal y Juan Margallo, entre otros. Es una divertida y sensible cinta sobre cómo un conjunto de personas con discapacidad, o con capacidades diferentes, son liderados y coordinados por un nuevo entrenador para lograr ilusionarse y superar sus miedos a través del baloncesto. Este entrenador lo encarna Javier Gutiérrez, siempre excepcional. Y es una gran elección de casting pues pocos mejor que él pueden comprender esta película: su hijo es una persona con discapacidad.
El filme, rodado en el emblemático Instituto de Educación Secundaria de Madrid Ramiro de Maeztu, muy ligado al Baloncesto y al equipo Estudiantes, fue aplaudido por público y crítica.
Con numerosos premios y distinciones, recibió 3 Premios Goya (mejor película, actor revelación -Jesús Vidal- y canción) y algunas destacadas nominaciones como la de los premios Ariel (mejor película iberoamericana).
Tal ha sido la repercusión del filme que hasta se ha estrenado un remake en Estados Unidos (Champions, 2023). Ya en España, también se ha realizado una secuela dirigida igualmente por Javier Fesser (Campeonex, 2023), con nuevas aventuras de sus personajes principales.
Campeones es una didáctica y entretenida opción para completar el proceso de enseñanza-aprendizaje de Bachillerato. La motivación y la sensibilidad han de ir junto a la adquisición de conocimientos para afrontar la EvAU. Por supuesto, es necesario lograr la mínima calificación que exija la deseada carrera universitaria, pero educar es sensibilidad es indispensable.
2. Ni distintos ni diferentes: Campeones. El documental
A partir de la película y también en 2018, fue cuando Álvaro Longoria dirigió Ni distintos ni diferentes: Campeones. Ofrece a educadores y estudiantes de Bachillerato y de cualquier otra etapa educativa una enriquecedora visión de la sociedad actual y las personas con discapacidad. Película y documental forman, en definitiva, un tándem perfecto. Si la primera sensibiliza acerca del rechazo, el maltrato o la exclusión que sufren algunos de estos jóvenes en su vida diaria o en los riesgos de consumir alcohol (sufrir una discapacidad para toda la vida, por ejemplo), el segundo lo aborda a través de las experiencias reales de los actores y sus familias.

Conviven con el autismo severo, el síndrome de Down o el síndrome de Bourneville. Lo afrontan rodeados de amor y gracias al apoyo de sus familias, educadores y diversas asociaciones. En algunos casos, desde que nacieron; en otros casos, lo afrontaron años más tarde pero desde que eran unos niños.
Gracias a todas las historias personales recogidas en el documental, se brinda al espectador la oportunidad de conocer los retos vitales, el grado de autonomía con que se desenvuelven los actores en su vida diaria o, como relata el propio Javier Gutiérrez, sinsabores diarios. Por ejemplo, las miradas condescendientes a que se enfrentan en no pocas ocasiones.
Ni distintos ni diferentes también debate el reconocimiento y la valoración que deben recibir estas personas, así como el título, por tanto, con el que se debería conocer el propio filme. ¿Minusválidos? ¿Discapacitados? ¿Personas con capacidades diferentes? Los actores, los educadores y sus familias coinciden: son personas «ni distintas ni diferentes». Son «personas con discapacidad».
También entra sin ambages a debatir acerca de aspectos no menos polémicos. Como la sexualidad, la reproducción o la paternidad y la maternidad. Y es que estos aspectos son transversales a cualquier persona pero, en algunos de estos casos, hay que sumar ciertos factores hereditarios y congénitos que hay que considerar.
El documental es, de principio a fin, una entretenida y bella defensa de la educación en empatía, en sensibilidad y en respeto. En las aulas de los colegios e institutos, desde la más temprana niñez hasta Bachillerato, se ha de complementar la adquisición de conocimientos con la motivación y la sensibilización para con las personas con discapacidad.


