John von Newmann. El genio del siglo XX.

Científico no olvidado pero sí eclipsado por otros más famosos -como Albert Einstein, Werner Heisenberg o Stephen Hawking-, John von Newmann es ahora reivindicado como el mayor genio del siglo XX pues, para muchos, es el más inteligente de todos cuantos hemos llegado a conocer. Es considerado uno de los padres de la computación y la Inteligencia Artificial y vuelve a estar de actualidad por el reconocimiento que le brindan artículos y libros como Maniac (Labatut, 2023).
1. Hay dos clases de seres humanos: John von Newmann y el resto.
El indomable Will Hunting en la ficción y John von Newmann en la historia de la ciencia tienen en común que, a ojos de un espectador que los conoce por primera vez, puede resultar increíble que existan personas con una inteligencia tan sobrenatural. Dicen que incluso era mucho más inteligente que Einstein. Más incluso que coetáneos suyos que eran también científicos y premios Nobel. Uno de ellos, Eugene Wigner, Nobel de Física en 1963, llegó a afirmar que “hay 2 clases de seres humanos: John von Newmann y el resto”, lo cual, convertiría a John von Newmann con una alta probabilidad en el mayor genio del siglo XX.
Maniac se centra en la irrepetible figura de este matemático húngaro que participó en el proyecto Manhattan, realizando los cálculos necesarios en el diseño de la que sería la primera bomba atómica y para los que sólo él parecía estaba capacitado. Asimismo, se le considera precursor de la computación e incluso el primero en intuir la futura Inteligencia Artificial. También desarrolló la teoría de juegos tan presente en la Guerra Fría que mantenían Estados Unidos y la extinta Unión Soviética.
2. Maniac o John von Newmann
Pero empecemos por el principio, cuando conocimos este libro, Maniac, y profundizamos en John von Newmann, el considerado como mayor genio del siglo XX. Es verano y nos escribe un entusiasmado Inu, buen amigo de Darío Estudio. Ingeniero, deportista, conversador y sensible, con una mente atípica como suelen tenerla aquellas personas tocadas por una varita. Él nos recomendó esta historia novelada del científico John von Newmann. Estaba emocionado por lo que le había adelantado y recomendado, asimismo, su padre.
Convertidos en alumnos de Inu y tras acudir en busca de Maniac, los amigos de la Casa del Libro, igualmente entusiasmados con Labatut, están convencidos de que lo narra y escribe genialmente pero nos indican, eso sí, que el listón lo dejó demasiado alto con su publicación anterior, Un verdor terrible, donde empezó a narrar la historia de la ciencia del siglo XX.
Tras estos dos libros de Labatut y conocer un poco más la mente que pudo tener Newmann, era la hora de intercambiar reflexiones. Ninguna conversación ni encuentro sobre ciencia y literatura ya volvió a ser lo mismo entre los lectores y nuevos maníacos de John von Newmann.
3. Más inteligente que Einstein pero menos reconocido
– Estoy alucinando con John von Newmann.
– ¿Maniac?
– Sí. Se centra, prácticamente, en su figura.
– ¿Por qué te genera tanta sorpresa? ¿Tan alucinante te resulta? Yo aún no he podido leerlo.
– Debía de ser algo sobrecogedor para el resto de los mortales que le conocieron. Poseía una inteligencia casi sobrenatural, más que cualquiera de sus colegas, entre ellos varios premios Nobel.
– ¿Más que Einstein?
– Dicen que sí. Pero mientras que Einstein se centró en sus teorías y en la Física, Newmann abarcó muchos campos. Por ejemplo, le llamaron para hacer los cálculos del proyecto Manhattan. Que, por cierto, lo dirigió Oppenheimer porque Einstein, quien era la primera opción, les dijo que no. Creo que era tan inteligente que sabía lo que iba a desencadenar. Eso es ser inteligente. Decir que no a proyectos que pueden llevarnos a la destrucción.
4. Oppenheimer y John von Newmann
– ¿Pero entonces Oppenheimer y John von Newmann trabajaron juntos?
– Sí, en Los Álamos. En el proyecto de desarrollo de la bomba atómica, como te digo. A Newmann acudieron para que realizara cálculos muy complejos.
– ¿Sólo él sabía hacer esos cálculos?
– No había las posibilidades de cálculo que tenemos hoy.
– Claro, igual ya ni somos conscientes.
– Recurrieron a él porque eran cálculos impresionantes para su época. Estaban construyendo la primera bomba atómica. Afrontaban tales cálculos que contaban con un equipo formado exclusivamente por mujeres que se encargaba de calcular grandes sumas. Pues bien, Newmann diseñó unas tarjetas perforadas para agilizar, desarrollar y automatizar en cierta medida esos cálculos. Vamos, que casi deja sin trabajo a esas mujeres. Y es que él ya imaginaba que las máquinas pensarían como nosotros, convirtiéndose en un pionero de la informática y de la inteligencia artificial.
– Era capaz de imaginar o simplemente ver mucho más allá. A muchos años vista.
– Sí. El autor, Labatut, recoge en el libro testimonios de otros científicos contemporáneos de él y parece que pudo ser el hombre conocido más inteligente del siglo XX. Eran premios Nobel, que por cierto a él nunca le concedieron, y relatan, aunque no con estas palabras, que se sentían inferiores intelectualmente frente a una mente como la de Newmann.
– Parece entonces que esas personas, también muy inteligentes, fueron capaces de ver la enorme inteligencia de otras personas.
– Claro. Eso es ser inteligente también.
5. John von Newmann también fue un niño prodigio
– ¿Murió hace mucho? ¿De qué murió Newmann?
– De cáncer, creo. No murió muy mayor.
– Volviendo a Einstein, me surge una pregunta. La energía atómica como la conocemos hoy, ¿parte de Einstein?
– De él y de un conjunto de científicos europeos que hicieron enormes avances en la Física, como Heisenberg.
– Entonces también sería muy inteligente, claro.
– ¿Einstein? Hombre, claro. Algo tendría. Le conceden el Nobel por, dicho mal y pronto, una tontería si lo comparamos con todo lo que hizo. Es por el efecto fotoeléctrico por lo que le conceden el galardón. Aunque bueno, esa tontería entre comillas demuestra nada menos que la luz es corpuscular.
– Esta clase de científicos no creo que pasaran desapercibidos cuando eran niños. ¿Crees que los padres de Newmann sabrían, cuando era sólo un niño, que era tan excepcional?
– Sí. Por lo visto, ya de niño destacaba tanto que invitaron a un científico a casa para que le convenciera de que estudiara una materia más práctica que las matemáticas y, por tanto, susceptible de ser más rentable. Pero el científico, tras hablar un rato con aquel niño, salió alucinado. Realizaba de cabeza cálculos gigantes, resolvía ecuaciones diferenciales complejas…
– Y alguien así, ¿conseguiría llevar una vida, más o menos normativa, en lo que a familia se refiere?
– Bueno, tuvo dos parejas conocidas y una hija, Marina. La segunda mujer cuenta que tenía gustos que podrían considerarse anómalos o, cuanto menos, extraños en sus relaciones sexuales.
6. La Europa que nunca existió sin los Einstein ni los John von Newmann
– Perdona que vuelva a Einstein. Es que en la historia del siglo XX es casi una celebridad. Diría que un científico convertido en icono pop. ¿Newmann y él se conocieron de tú a tú?
– Daba paseos con él, que era también de origen europeo.
– Aunque Newmann era húngaro.
– Sí. De Hungría salieron muchos científicos de primer nivel durante esos años.
– Una especie de edad de oro a lo mejor. No sé qué caldo de cultivo tendría lugar allí en esa época porque otros genios de la época, como Robert Capa, también nacieron allí.
– Sí.
– De Hungría y, en general, de Europa. Este genio del siglo XX y otros muchos (quienes no fueron encarcelados y/o asesinados) tuvieron que huir hacia América y luego fue difícil recuperar el talento y conocimiento perdidos.
– Incluso Hollywood fue fundado, entre otros, por muchos europeos.
– Para Europa, ahogada como ahora en Ucrania, en guerras en su propia casa, fue una oportunidad perdida.
– Una de tantas…


