Clases online en Bachillerato o cómo impartir clases a distancia

Las clases online y, en general, todo un proceso de enseñanza-aprendizaje a través de internet nunca visto en Bachillerato, están forzando la digitalización en todos los colegios, institutos y academias de Madrid y del resto de España, así como en aquellos países y regiones afectados por la situación de emergencia sanitaria. ¿Cómo se ha llevado a cabo la digitalización en los colegios de Madrid y del resto de España? ¿Qué apps se utilizan en Darío Estudio? ¿Qué formación requiere el equipo docente? Respondemos a estas preguntas en este artículo sobre digitalización, clases online y, en definitiva, una forma de dar clase que ha venido para quedarse (al menos, por un tiempo superior al deseable).

Ya hace un mes desde que el día 9 de marzo se decretara en Madrid la suspensión de la enseñanza presencial y la prioridad en Darío Estudio ha sido, en todo momento, comunicar las novedades que se van sucediendo para mantener informados a equipo docente, estudiantes y familias. A través de las reuniones previas a la suspensión de la enseñanza presencial, el envío de circulares y el blog, con los últimos artículos en la página principal de la página web del centro, se están actualizando permanentemente las nuevas informaciones que afectan a Bachillerato y a Selectividad de Madrid, principalmente, así como todo lo que concierne al sistema educativo.

Resulta especialmente satisfactorio confirmar que se ha logrado en un tiempo récord impartir clases online y, así, continuar con éxito el curso de Bachillerato 2019/2020 y la preparación de Selectividad de Madrid. Ello se ha conseguido gracias a las videoclases y a un uso mucho más intensivo de lo habitual de apps como aulas y espacios virtuales, calendario online o el ya extendido uso del e-mail. Las mencionadas apps de Darío Estudio, implementadas en el centro con anterioridad a la pandemia y habiendo sido probadas en cursos anteriores, podrían agruparse en 3 categorías:

1. Google Apps

Cada docente tiene su propia cuenta de usuario para poder continuar con las clases online de Bachillerato y preparación de Selectividad de Madrid (por el momento, ya sabéis que la prueba de acceso es distinta en cada Comunidad Autónoma) a través de distintas apps:

Con este entorno digital, formado por apps educativas, es posible continuar dando clases online mediante videoclases (clases y explicaciones celebradas en directo, por video y en el horario habitual), agendar clases en la herramienta de calendario/horario, crear grupos y aulas, diseñar documentos (texto, hojas de cálculo, presentaciones) y complementar la enseñanza con otros recursos y apps educativas. El compromiso de Google con la educación siempre ha sido una de sus prioridades y presenta gran usabilidad, por lo que el equipo docente no requiere de formación tecnológica específica. De hecho, su Director General, Sundar Pichai, declaró que la «tecnología sola no mejorará la educación, pero puede ser una parte importante de la solución».

Adicionalmente, se ha implementado Jamboard, una pizarra virtual que sustituiría a la pizarra física. Permite una narrativa y enseñanza similar a la habitual, con el desarrollo paso a paso de problemas por parte del docente, quien muestra a sus alumnos en directo lo que va escribiendo en pantalla. Esta herramienta se ve favorecida por la implementación de tablets y ordenadores con pantalla tactil que se comenzó a incorporar entre el equipo docente hace ya dos cursos.

2. Aula Virtual

El seguimiento y gestión online de cada uno de los alumnos de Bachillerato ya se hacía a través del aula virtual, implementada con anterioridad en el centro. Es una de las plataformas líderes del sector educativo, con acceso a través de una app móvil para una gestión educativa integral.

3. Espacios y aulas virtuales

Además de las videoclases, se hace imprescindible contar con espacios o aulas virtuales donde compartir recursos educativos (temario, ejercicios, exámenes, etc.), entregas, correcciones y un intercambio fluido de archivos entre docente y alumnos.

La digitalización «forzosa» como la sufrida en las últimas semanas ha requerido que previamente los colegios, institutos y academias hayan superado distintas fases de digitalización, con su correspondiente período de pruebas, y superado con éxito las siguientes fases:

– Nombrar equipo que lidere el cambio digital y ejecute la digitalización en las aulas y fuera de ellas.

– Analizar tendencias de la educación actual y las necesidades a cubrir, de la sociedad en general y de la comunidad educativa del centro, en particular.

– Elaborar un plan de objetivos que, sin duda, habrán que tener cabida dentro de la realidad del propio centro y deberá ajustarse por variables como el equipo, la formación previa, el presupuesto, el tamaño del centro, el tipo de alumnado, entorno socioeconómico, etc.

– Elaborar un plan de próximos pasos en la digitalización del centro, pudiendo fasearlo en el tiempo para que la adaptación sea paulatina, sea asumible por el propio centro y su comunidad educativa y se alcancen hitos realistas.

– Implementar herramientas orientadas a impartir clases online y compartir recursos educativas, como las descritas del entorno de Google Suite que finalmente se escogieron, herramientas de gestión de centro y seguimiento del alumnado, como Alexia, y otras apps transversales a la gestión y a la enseñanza que permitan trabajar online ante cualquier escenario y desde cualquier lugar.

– Formar, acompañar y apoyar al equipo docente y a alumnos en cuanto necesiten sobre el uso de todas las apps que se implementen: cursos, guías de instrucciones y nombramiento de un coordinador que ofrezca soporte y ayuda.

Es bien cierto que el centro Darío Estudio partía de un entorno online implementado y probado previamente en 1º y 2º Bachillerato, pero el proceso de enseñanza-aprendizaje nunca se había desarrollado en su totalidad a través de internet y sin la posibilidad de desplazarse hasta el centro educativo. Hasta ahora.

Con el objetivo y el reto de continuar impartiendo clases online tras el cierre de los colegios de Madrid, primera región en declarar esta medida, fue necesario mantener una comunicación fluida y un alto grado de coordinación vertical y horizontal en el seno del propio centro. Secretaría, Jefatura de Estudios y equipo docente continuaron operativas también en el horario habitual y guardaron un estrecho contacto con el alumnado y sus familias. Actualmente, son ya habituales las reuniones virtuales entre docentes, los encuentros virtuales entre distintos equipos del centro y la fórmula vehicular de impartir clase online es la videoclase. Así, por ejemplo, si los primeros días el esfuerzo se centró en comunicar y coordinar las primeras fases, después el esfuerzo se focalizó en ofrecer soporte ante cualquier clase de duda o incidencia.

Aunque los grandes héroes de esta crisis están siendo todas las personas que componen el sector sanitario, el primer sector que suspendió su actividad habitual fue el educativo y, en este sentido, los docentes han demostrado una gran flexibilidad ante el cambio y un enorme compromiso con su alumnado, sin que haya tenido lugar una brecha relevante entre unos docentes y otros y primando el espíritu colaborativo. Las familias de alumnos del centro han transmitido su satisfacción ante el esfuerzo realizado, esfuerzo también llevado a cabo por ellas mismas y por l@s alumnos. Como en todos los cambios muy disruptivos, la autocrítica es una fuente de aprendizaje, siendo posible que haya habido aspectos que podrían haberse ejecutado de distinta forma, pero la adaptación al nuevo escenario ha sido un éxito considerando el reto digital que se presentaba.

Por tanto, parece que la digitalización de las aulas, pujante desde hace dos décadas, ha llegado para quedarse definitivamente. Y ahora estamos más preparados que nunca para continuar con las clases online, porque tenemos las herramientas y la formación adecuadas y, por supuesto, el compromiso de continuar trabajando por una educación de calidad.

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